Un adagio para un país que puede ser este, aquel o el otro...
Una noche, la rambla montevideana y estos acordes; una tarde, avenida reforma, la misma letra, el mismo dolor, la misma tierra, el mismo país...
"En mi país, que tristeza, la pobreza y el rencor... "
miércoles, 10 de febrero de 2010
Ellos, los que dicen... IV
TE DOY MI ALMA DESNUDA
Te doy mi alma desnuda,
como estatua a la cual ningún cendal escuda.
Desnuda con el puro impudor
de un fruto, de una estrella o una flor;
de todas esas cosas que tienen la infinita
serenidad de Eva antes de ser maldita.
De todas esas cosas,
frutos, astros y rosas,
que no sienten vergüenza del sexo sin celajes
y a quienes nadie osara fabricarles ropajes.
Sin velos, como el cuerpo de una diosa serena
¡que tuviera una intensa blancura de azucena!
Desnuda, y toda abierta de par en par
¡por el ansia del amar!
Juana de Ibarbourou
Te doy mi alma desnuda,
como estatua a la cual ningún cendal escuda.
Desnuda con el puro impudor
de un fruto, de una estrella o una flor;
de todas esas cosas que tienen la infinita
serenidad de Eva antes de ser maldita.
De todas esas cosas,
frutos, astros y rosas,
que no sienten vergüenza del sexo sin celajes
y a quienes nadie osara fabricarles ropajes.
Sin velos, como el cuerpo de una diosa serena
¡que tuviera una intensa blancura de azucena!
Desnuda, y toda abierta de par en par
¡por el ansia del amar!
Juana de Ibarbourou
Este

¿Alguna vez te despertaste por el olor de un sueño?
Yo sí, esta madrugada.
No recuerdo el sueño exactamente pero no estabas ahí. Fue un instante en que me llego tu aroma en una brisa y abrí los ojos con la certeza de que ahí estarías, entonces podría abrazarte y volver a dormir porque seguíamos juntos, ahí conmigo y no sólo tu olor en un sueño.
jueves, 14 de enero de 2010
Ellos, los que dicen... III
Jaime Ross
Una cotidianeidad montevideana que sucede en dos calles.
Durazno y Convención.
" ... y un día, un día te veré contento, el día que te abrace el viento de durazno y convención..."
Una cotidianeidad montevideana que sucede en dos calles.
Durazno y Convención.
" ... y un día, un día te veré contento, el día que te abrace el viento de durazno y convención..."
Ellos, los que dicen... II
Ellos, los que dicen...
Corazón coraza
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
Mario Benedetti.
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro
porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
Mario Benedetti.
domingo, 15 de noviembre de 2009
El último organito
Homero Manzi, el personaje.
La esquina de Homero Manzi, el lugar que huele a tango.
El tango que entra con el vino, por los oidos y se retoma en cada verso.
El ritmo que ejecutan los pasos con ojos cerrados.
El lugar que huele a tango, a Manzi.
Unas historias de amor, otras de vida.
El último organito irá de puerta en puerta
hasta encontrar la casa de la vecina muerta,
de la vecina aquella que se cansó de amar;
y allí molerá tangos para que llore el ciego,
el ciego inconsolable del verso de Carriego,
que fuma, fuma y fuma sentado en el umbral.
La esquina de Homero Manzi, el lugar que huele a tango.
El tango que entra con el vino, por los oidos y se retoma en cada verso.
El ritmo que ejecutan los pasos con ojos cerrados.
El lugar que huele a tango, a Manzi.
Unas historias de amor, otras de vida.
El último organito irá de puerta en puerta
hasta encontrar la casa de la vecina muerta,
de la vecina aquella que se cansó de amar;
y allí molerá tangos para que llore el ciego,
el ciego inconsolable del verso de Carriego,
que fuma, fuma y fuma sentado en el umbral.
viernes, 6 de noviembre de 2009
Mi Buenos Aires querido....

"Magia o mundo tangible, había un dios egipcio que armonizaba verbalmente los sujetos y los objetos. Todo iba realmente muy bien."
Julio Cortázar.
Buenos Aires también es una metáfora.
Y tuve que esperar 10 años para comprobarlo.
Esta ciudad la conocí primero en letras, luego en fotos y después en relatos. Tantos anhelos después, por fin, pude respirarla, sentirla, saborearla, olerla, escucharla, vivirla. La caminé al paso porteño, degustando cada partícula.
Era inevitable pensar en la ciudad “Del lado de acá”, hacer las comparaciones entre el caótico DF y el caótico Buenos Aires.
Toda mi piel eran ojos, mis oídos boca, mi ojos escuchaban todo.
En mi país...
Música popular que abraza el corazón de orientales y latinos. La voz, quizá, más respetada que dentro del país o en el exilio, transmitió siempre un canto de esperanza...
miércoles, 4 de noviembre de 2009
Montevideando I
Llueve en Montevideo. El húmedo frío me invita a quedarme escribiendo, viendo el paso de la gente desde la ventana de mi habitación.
El día de mi llegada conocí la rambla de Cordón. El primer atardecer que vi fue desde ese punto y quedé maravillada. En las tardes la gente se reúne a tomar mate en la rambla, los niños juegan mientras sus madres platican, los jóvenes se entretienen con un balón o con patinetas; se ve a mucha gente de todas las edades que sale a caminar con los perros. Sigo sorprendida al ver a las personasque caminar por las calles con el mate en una mano y el termo en la otra, cumpliendo sus rutinas siempre acompañados del mate.Ese día tuve mi primer encuentro cercano con una de las típicas comidas montevideanas: el asado. Me gusta la forma social que involucra el asado. Más allá de ser una comida, es el hecho de reunir a las personas en torno a la parrilla, beber cerveza, vino tinto o tomar mate mientras la carne llega al punto exacto; al tiempo se van desarrollando charlas sobre todos los temas. El olor a leña comienza a invadir el aire, y al transcurrir los minutos se percibe el aroma del chorizo, el asado de tira, los chinchulines, el pulpón. El asado se acompaña generalmente con ensalada rusa o puré de papas.
Poco a poco me he involucrado en la dinámica montevideana para que dejar de parecer extranjera; aunque la gente que he conocido acá me asegura que en el andar y la forma en que quisiera devorarme todo lo que veo, siento y huelo se nota que no soy de este lugar. Quiza tienen razón en afirmarlo, mientras camino en las calles, sola o acompañada, en el día, en la tarde o en la noche, la gente que me observa nota que esta no es mi tierra, entonces sonríen amables, como diciendo “bienvenida”. La gente casi siempre se traslada caminando. Para los montevideanos las distancias cortas se resumen en cuadras y el ómnibus se utiliza sólo en distancias largas (de más de 20 cuadras).
Montevideo tiene muchos matices. Es imposible decir que es de un solo color. La mayoría de los edificios viejos son de un blanco grisáceo que contrasta con el azul del cielo y el tono de los arboles que apenas empiezan a reverdecer.
La primera vez que utilicé el ómnibus fue para ir al cementerio donde está sepultado Mario Benedetti. Custodiado por imponentes árboles, al final del corredor “Sotavento”, está la casilla 9 de la Intendencia Municipal de Montevideo, donde se encuentran los restos de Mario. No hay grandes señalamientos, tres macetas que intercalan flores naturales y artificiales, a un costado enmarcada una emotiva “Carta a mi gran amigo que se ha ido”. Estuve no sé cuánto tiempo de pie ahí, disfrutando en cada suspiro el olor a mar, arboles y nostalgia de estar tan lejos y tan cerca. Lloré. La gente es de mirada amable y sonrisa cómplice. Hablan fuerte y hablan mucho, en el ómnibus es común que la gente mientras charla suba el volumen para que el de al lado no tape su voz y eso provoca una reacción en cadena, una feria de voces, de temas y de entonaciones que hacen muy entretenidos los traslados. Disfruto cada una de las conversaciones, las explicaciones de la gente que he ido conociendo mientras espero el ómnibus o que se acerca mientras contemplo la vida aquí. Me gusta responder a detalle las preguntas que me hacen (que son muchas) sobre programas de televisión, sobre cantantes y actores, sobre el México de Pedro Infante, el Chavo y Cantinflas o sobre el EZLN, la pobreza, las muertas de Juárez, las pirámides, los motivos de mi viaje, el origen de mi nombre y los uruguayos exiliados en México.
Entre algunas personas que he conocido ya soy “la mexicana” (los justifican por extraño de mi nombre, que la mayoría, nunca antes había escuchado). Es estos días ya tuve invitaciones para conocer otros lugares de Uruguay como Canelones, Florida, Treinta y Tres, Piriápolis, Cabo Polonio y Rocha. Cuando haya conocido les contaré el olor de cada ciudad.
Dejó de llover hace apenas unos minutos, voy a recorrer las frías y húmedas calles montevideanas una vez más. Hoy también quiero embriagarme de esta ciudad, del mate mientras se camina, de las miradas amables, de la rambla y el olor a mar, de vino tinto y agua de la “canilla”, del olor a asado, del dulce de leche y el alfajor, sobre todo quiero embriagarme de su gente, “vos viste?”.
domingo, 30 de agosto de 2009
martes, 18 de agosto de 2009
El jardín de las delicias
Construção
Primero es escuchar la canción con los ojos cerrados, sin pensar en nada, simplemente escuchar.
El portugués es un idioma que me agrada. Me da la sensación de tranquilidad porque tiene una cadencia especial. Si a ese ritmo que transmite naturalmente se le agrega un arreglo musical que fusiona los inconfundibles ritmos brasileños y una letra que es interpretada por una vos apacible, el resultado es una construcción de imágenes que se adivinan por las palabras que suenan conocidas.
El portugués es un idioma que me agrada. Me da la sensación de tranquilidad porque tiene una cadencia especial. Si a ese ritmo que transmite naturalmente se le agrega un arreglo musical que fusiona los inconfundibles ritmos brasileños y una letra que es interpretada por una vos apacible, el resultado es una construcción de imágenes que se adivinan por las palabras que suenan conocidas.
La segunda vez que se escucha la canción en su idioma original la historia comienza a desmenuzarse en fragmentos de imágenes separadas, que como rompecabezas van formando una historia triste, sobrela cotidianeidad de la vida de muchos hombres que viven (y mueren) en la constrcción.
Y dar un beso como si fuera principe, y dar un beso como si fuera el único, y cantar una canción como si fuera última...
sábado, 30 de mayo de 2009
Mitografìa: historias, cuentos, palabras, fantasías y pensamiento.
El tema de mito y pensamiento lo elegí porque me parece fascinante, además de importante, tratar de entender la capacidad del hombre para crear historias que justifiquen y expliquen enigmas como el surgimiento del universo, la creación del hombre, de la muerte y de la sociedad.Aunado a esto, el hecho de crear historias complicadísimas que prácticamente surgen de "la nada" pero abarcan la explicación de cómo, por qué, cuándo y con quién surgen los elementos que rodean la cotidianeidad y detenerse a reflexionar en el hecho de que éstas ideas salieron de una o varias personas, que lograron trascender el tiempo y el espacio.

Esencialmente me interesa indagar sobre las coincidencias y diferencias de varias mitologías, no únicamente respecto al papel que tienen algunos dioses, sino a la interpretación que hay sobre cómo surge el universo, cómo se crea el hombre y cómo funcionan las "sociedades" de los dioses, cómo conciben la muerte o lo que hay después de la vida. Considerando que hay una variedad de mitos proporcional a la cantidad de culturas, esto se traduce en las posibilidades del hombre para crear explicaciones a través de los sentidos y el pensamiento. Para poder llegar a estos conceptos es necesario saber cuál es el origen y los posibles significados de la palabra “mito” y los “tipos” en que se divide la mitografía.
Introducción

A lo largo de la historia del hombre es constante la necesidad de explicar el entorno y todo lo que sucede en él. En esta empresa de tratar de entender el por qué, el cómo y el cuándo de lo que nos rodea y complementa, el hombre a veces no consigue las respuestas a través de la razón, o bien, el pensamiento no logra convencer a las sensaciones que necesitan de historias más allá de la lógica, o quizá, bajo otra lógica. Es bajo estas circunstancias que en ocasiones recurre a complicadas explicaciones mágicas o fantasiosas, donde se reflejan elementos distintivos de su estructura social, geográfica, política, cultural y religiosa de los pueblos, que con el tiempo, se van convirtiendo en leyendas y posteriormente son adoptadas por los grupos sociales y se convierten en mitos, muchos de los cuales siguen apoderándose de la imaginación, los sueños, los pensamientos y el estudio de muchos hombres.
Por otro lado, en necesario reconocer que este proceso de la creación de los mitos en prácticamente todas las civilizaciones que han habitado el mundo, es generador de otras formas de expresión o admiración, ya que las mitologías han conseguido inspirar la creación de obras artísticas que le dan una reinterpretación a los sucesos relatados en estás historias y que con el paso del tiempo han sido adoptadas por las diferentes culturas hasta formar parte del conocimiento y, en algunos casos, de la identidad no exclusivamente de una región específica, sino algunas de ellas son iconos reconocidos a nivel mundial.
También considero que es importante destacar las coincidencias y diferencias que hay en las diferentes mitologías. Aunque es una de las más difundidas mundialmente, la mitología griega no es la única ni la más importante, quizá sea la más famosa junto con la romana, y probablemente esa sea una percepción occidental de interpretar la historia clásica; sin embargo, también existen mitologías igual de interesantes como la hindú, la persa, egipcia, escandinava, germana, china, nórdica, vasca, celta, japonesa, maya, mexica, por mencionar solamente algunas. Mitos sobre el Mito
Etimológicamente, la palabra mito viene del griego μῦθος (mythos) Una de las características primordiales de los mitos, es que son eventos que no se pueden someter a verificación objetiva, es decir, es una narración que va más allá de lo real, aunque suene fantástica, mágica, extraordinaria, fascinante, seductora o increíble, no se puede comprobar ni física, ni químicamente. Sin embargo, la importancia del estudio de los mitos radica en que estos contienen el sentido y significado general de la vida de las sociedades en que surgieron y este hecho nos ofrece una mejor comprensión de lo que somos como sociedad y como individuos; ya que en la mayoría de los pueblos, el mito a precedido a la filosofía.
Las definiciones de la palabra mito son muy variadas, por ejemplo, para Max Müller el mito es la incapacidad de expresar ideas abstractas de otra forma que no sea por metáforas. En cambio para Bronislaw Malinowski, el mito no es solamente una narración que se cuenta, sino una realidad que se vive y que se cree aconteció en los tiempos más remotos y desde entonces ha influido en el destino de los hombres. Otra postura es la de Mircea Eliade que expone que el mito cuenta una historia sagrada sobre un acontecimiento en el tiempo primordial, en el que los seres sobrenaturales crearon el cosmos o una parte de él, en ese sentido, el mito es verdadero porque se refiere a realidades. Por otro lado, tenemos la postura del Claude Lévi-Strauss que estudia los mitos desde una postura lógica-lingüística y afirma que la función del mito es parecida en todo el mundo, además de que expone que un mismo mito tiene varias versiones y que todas son igualmente válidas, por lo tanto, la lógica del mito y del pensamiento científico son casi idénticas pero sus objetos son y han sido distintos.
Las clasificaciones para el estudio de los mitos son variables de acuerdo a la ciencia que los estudia o interpreta. El enfoque cambia de acuerdo a la perspectiva de los antropólogos (que dan una interpretación sobre la configuración y función del mito en un contexto social), filólogos, psicólogos (como Freud que apoyó algunas de sus teorías en mitos como el de Edipo), sociólogos (que interpretan el valor del mito en la representación colectiva de la realidad social) y teólogos; cada una de ellas con una definición que cumple una función específica totalmente diversa. Entre algunas de las interpretaciones de los mitos encontramos las siguientes:
- Alegorismo. Estos son mitos elaborados especialmente para niños y jóvenes con un fin de doctrina filosófica y moral con una estructura de fábula o apología, son una lección en forma figurada que deleita la imaginación y contribuye al entendimiento y a la formación de carácter.
- Simbolismo. Su función es la de dar a conocer a los hombres sin estudios las verdades fundamentales a través de los símbolos, por ejemplo la existencia de un dios único, del mundo o del hombre. Si bien hay mitos establecidos en símbolos, no pude decirse que todos los mitos son una elaboración simbólica.
- Transposición cósmica. Se refiere a que los mitos serían personificaciones de fenómenos naturales, por ejemplo, Zeus sería la representación del cielo como persona. Esta es una de las interpretaciones más influyentes aunque tampoco se puede afirmar que es la única para todas las mitografías.
- Teoría racionalizante. Esta traspone el hecho a la esfera de la razón, aunque es muy sencilla para dar explicaciones de muchos mitos puede ser inútil cuando no explica la existencia de un mito ante un hecho que puede racionalizarse.
- Euemerismo. Se basa en la deificación de un hombre, que en la colectividad mental pasa de ser un famoso héroe a un dios, y también es necesario aclarar que no todos los casos pueden entrar en esta teoría.
- La creación popular. Expone que el pueblo en colectividad no crea el mito, este se crea por una persona que hace las historias y con el paso del tiempo el pueblo se apodera de ellas, aumentándolas o modificándolas.
- La proyección psicológica. Se refiere a que el hombre crea lo que no tiene, lo que anhela y no consigue en la realidad. Ésta teoría también se refiere a que un individuo es el creador, pero es el pueblo el que transmite oralmente estas leyendas.
Todas estas teorías ayudan a la comprensión de la cultura y de la historia misma de los pueblos en que han sido creadas y desarrolladas. Ahora bien, estas clasificaciones ayudan también en las clasificaciones de los mitos que se exponen al inicio del capítulo. Hay también una postura crítica que asegura que no existe una sola definición del mito, debido a que no hay ninguna expresión que se ajuste a la variedad de los tipos de mitos que van de acuerdo a su morfología y función social. Lo que es cierto en todos los tipos de mitología, es que, para que el hombre llegara a este estado de pensamiento conceptual en el que pudo desarrollar historias que le expliquen el contexto y el entorno, tuvo que aprender a generar, producir y transmitir conocimientos colectivos e individuales de generación en generación, es decir, el hombre tuvo que desarrollar las actividades y capacidades de la condición humana, como el pensamiento, la razón, el trabajo y la acción; la suma de todas estas, constituyen las características que le dan sentido a la existencia humana.
Mitos sobre el origen

En la actualidad, las teorías científicas proporcionan las respuestas acerca del lugar del hombre en relación con el universo, la naturaleza y la sociedad; pero en la antigüedad, los mitos eran los encargados de justificar estas relaciones. Es a través de ellos que se formulan las relaciones que existen entre los fenómenos naturales, las estructuras sociales y culturales que definen las características espirituales, intelectuales, afectivas, políticas, así como el desarrollo de técnicas y herramientas de cada pueblo.
Mediante narraciones, las civilizaciones sitúan las causas de los procesos originales en los primero tiempos, es decir, hacen referencia al comienzo de las cosas, dándole nacimiento a la cosmogonía y la teogonía; reflejando de este modo su interpretación propia del cosmos.
Como ya se ha mencionado, los mitos existen en todos lo pueblos del mundo y no obstante su asombrosa variedad, existen también similitudes. Estas características pueden explicarse como que: los hombres se encuentran en diferentes lugares del mundo ante los mismos problemas y se plantean las mismas preguntas. A los hombres les interesa saber por qué son como son, porque en la naturaleza suceden ciertos fenómenos que implican situaciones que les afectan directamente. En este sentido, una de las principales incógnitas que han ocupado al hombre es justamente la del origen del mundo.
En la mayoría de las mitografías, el origen del universo o del mundo se explica a partir de la nada o del caos, haciendo énfasis en la importancia que tiene el orden de todas las cosas, principalmente el social. Es común encontrar que la creación sea atribuida a un ser supremo o un dios que comienza creando el entorno natural, el cielo, la tierra, los mares, las montañas, etc. El ejemplo más representativo de este mito es el que nos brinda la cultura judeo-cristiana, que se menciona en la Biblia a través del Génesis donde se dice que dios creó el mundo en 7 días. Para los egipcios, también hay un solo dios creador Ra, El Luminoso, que fue nombrando dioses menores para crear el mundo, (Shu, del viento, Tefnut, de la lluvia, Geb de la tierra) y para los húngaros, el mundo fue creado por el Gran Padre de los cielos.
Una distinta versión de la creación del mundo es a partir de la separación de la materia original y es frecuente encontrar la representación del cielo con una divinidad masculina y la tierra con una femenina. Esta mitología considera que la creación del mundo se consigue a través de parejas antagónicas y complementarias; por ejemplo, para los vikingos el mundo surge a partir de Nilfheiim (dios del frío) y Muspell, dios del calor ya que según sus mitos, el mundo en sus inicios solamente era frío o calor. Para los mexicas, el universo surge a partir de la pareja divina, que estaba integrada por El Señor de la Luz del Centro y La Señora de los Cielos Nocturnos, fue esta pareja la que se encargó de crear a los dioses de la creación, que posteriormente tuvieron que sacrificarse para que el mundo surgiera. Para los maoríes en Nueva Zelanda, la creación del mundo fue posible gracias al amor profundo que se tenían Papa, diosa tierra, y Rangí, el dios cielo, que tuvieron que separarse para poderle vida al universo que formaron.
Otra característica de los mitos sobre el origen del universo, es la expone que está hecho con fragmentos corporales de deidades o seres superiores. De esta forma se pretende despertar respeto por la tierra y todos los elementos de la naturaleza al ser identificada con un ser superior. Un ejemplo de esta mitología es el que existe en China, donde se cuenta que Pan Ku creó un enorme huevo que produjo una explosión dando origen a los primeros elementos del mundo, pero que eran caóticos y tratando de mantener el orden en el mundo que creó, murió extenuado y su cuerpo se convirtió en todo lo bello que nos rodea, como el sol, la luna, las estrellas, las estaciones del año, etc. Mitos sobre el origen del hombre.

El estudio y análisis de los mitos no se trata solamente de encontrar las complejas relaciones entre los dioses y los hombres, sino que una de las funciones es conocer la evolución de las ideas, saber cuáles son las incógnitas que han preocupado al hombre, cuestionarse acerca de su origen, su destino, su muerte y saber la explicación que cada cultura da al mundo que vive en un contexto de tiempo-espacio, brindando al mundo una parte importante de la historia de su cultura. Cada mito brinda una posibilidad de saber cuál era la representación de la realidad que tenían los hombres antiguos y permite saber cuáles eran las nuevas formas del pensamiento.
Una vez que se ha explicado el origen del universo o del mundo a través de diversos mitos, otro de los grandes enigmas que se pretende responder a través de estas narraciones, es el origen del hombre o de los seres humanos. De forma semejante a los mitos que hay sobre el origen del mundo, encontramos varias coincidencias en distintas mitologías que explican cómo surgieron en la tierra los hombres y la forma en que llegaron a poblarla.
De igual forma que en las mitologías del origen del universo, en las mitologías del origen del hombre se encuentran coincidencias. Una de las variantes que trata de explicarlas es la que hace referencia a que surgen a partir de algún elemento natural (barro, madera, semillas) y los dioses son los encargados de otorgarles vida. Un ejemplo de este caso es la mitología nórdica, donde se expone que los primeros hombres fueron tallados en madera y los dioses Vili y Ve fueron los encargados de darles vida. Otro ejemplo es la versión griega en la que se dice que Prometeo fue el creador del hombre modelándolo en arcilla y sobre el que Atenea sopló un aliento de vida para que de ahí surgiera el primer hombre. Esta versión además agrega que Prometeo es protector de los hombres ya que les entrega el Fuego Sagrado que roba del Olimpo y con el que dota a los hombres de inteligencia y les enseña las artes y las ciencias.
Una interpretación diferente del origen del hombre es la que hace referencia a la unión de dos dioses que cometen algún error y son castigados procreando hijos mortales, un ejemplo de esta versión es la mitología japonesa, que indica que Sayuka, la hija del amo de las montañas conoce a Ninigi, gobernante de la tierra y se enamoran y éste pide la mano de su amada a su padre, que complacido le brinda la mano de sus dos hijas, pero el gobernante toma solamente como esposa a Sayuka, y el padre de ella, ofendido, los condena a la “vida breve” y es así como Ninigi y sus descendientes se hacen mortales y surgen los primeros hombres.
Otra idea sobre el origen de los hombres es la que presenta la mitología hindú, donde se explica que los hombres surgen de diferentes partes del cuerpo de su dios principal, Brahama. Los hombres son divididos en cuatro castas: los brahmanes (sacerdotes), kshatriya (nobles y guerreros), vaisya (burgueses) y sudra (artesanos), además de que hay una casta que es inferior a todas ya que no proviene de ninguna parte del cuerpo del dios y estos son llamados parias.
En América también hay ejemplos importantes sobre el origen del hombre, por ejemplo, la mitología maya cuenta que hay dos dioses que son considerados como los creadores y los antepasados sabios, Tepeu y Gucumatz, que deciden crear una raza de seres que pueda conservar su herencia y que puedan adorarlos, es así como el hombre es creado de fango pero se deshace, después los dioses lo hacen de madera pero no tiene alma y por último es creado a partir del maíz y con la ayuda de otros dioses se logran los primero hombres completos. Si bien esta versión incluye como elemento importante que el hombre surge de un elemento, lo que hace que se le dé mención aparte es porque es una mitología que abiertamente crea un tipo de vida que se encargue de la adoración a seres superiores.miércoles, 27 de mayo de 2009
Mitos sobre el fin de las cosas o la muerte
Como se aprecia en los ejemplos que se han presentado hasta ahora, los mitos son un reflejo de la sociedad que los crea y los mantiene, aunque no se puede asegurar que los mitos han sido conservados en sus versiones originales, debido a que en sus orígenes, la transmisión de estas creencias era de forma oral. Siendo el pueblo el principal depositario de conservar y transmitir estos relatos, los métodos de preservación de estas historias eran generalmente los viejos, ancianos o sabios de cada comunidad, que se encargaban de contarle a los niños y jóvenes los sucesos de los primeros tiempos, como a ellos a su vez se los contaron sus abuelos y como tendrían que hacerlo a su tiempo ellos mismos con sus nietos. Es imposible asegurar que los mitos se hayan conservado inalterados de su forma original debido al mecanismo (oral) que se utilizaba para asegurar que se difundieran estas creencias, sin embargo, con el surgimiento de la escritura hubo grandes ventajas para conservar y trasmitir de generación en generación más fielmente este conjunto de conocimientos y creencias.
Otro de los temas principales que se incluyen en todas las mitologías, es el de la muerte o el fin de todas las cosas. Generalmente vinculado al castigo de los hombres por su mal comportamiento con los dioses, o como venganza de los mismos dioses inferiores contra los dioses superiores, una constante es la idea de que un día el mundo como era conocido se acabaría y con él, todo lo que tenía vida. En algunas mitologías el fin del mundo sucede a través de algún desastre natural, como una inundación que cubre toda la tierra, un terremoto que destruye todo vestigio humano o un fuego abrazados que desaparece y purifica todo lo que existía sobre la tierra.
Paradójicamente, a todos los mitos que hay sobre el fin de los tiempos, del orden o de la vida, sobreviene una premisa que anuncia que es el momento de empezar de nuevo la historia de la humanidad, de surgir del caos para retomar el orden, de sobrevivir a la devastación para poblar nuevamente el mundo, en un retorno al origen que se fundamente en el principio y fin de la vida misma. Como ejemplo de esta creencia es la que se cuenta en la mitología nórdica, que expone que un día las fuerzas del caos superarán a las fuerzas del orden y vencerán a los divinos guardianes de los hombres y del bien, entonces el mundo volverá al caos del cuál emergió y los dioses serán destruidos; sin embargo habrá unos pocos sobrevivientes humanos y divinos que serán los encargados de poblar nuevamente el mundo y el ciclo de vida comenzará de nuevo.
Por otra parte, están los mitos que hablan específicamente de la muerte, pero no del mundo, sino de los hombres. La muerte de los hombres es una incógnita que se ha resuelto de muchas formas, aunque constantemente se encuentra la idea recompensa-castigo de acuerdo a las acciones que se cometieron en vida, específicamente en la mitología judeo-cristiana se tiene la idea de paraíso-infierno. Otra interpretación es la que hay para los egipcios, que creían en la vida después de la muerte y cada persona que moría era embalsamada porque sería juzgada y sentenciada de acuerdo a sus acciones y del resultado dependía su inmortalidad (como muerto) o que su corazón fuera devorado como resultado a las malas acciones en vida. Tal como en la egipcia, hay muchas otras mitologías en las que el fin de la vida tiene como fin el viaje del alma o espíritu al otro mundo, algunas veces para conseguir la vida eterna, otras veces para reencarnar en otro cuerpo y terminas asuntos pendientes, pero siempre con la promesa de lograr la recompensa de una eterna vida tranquila.
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